
La virgen María recibe la embajada del arcángel Gabriel
“Acuérdate romano que has nacido para dominar el mundo”. Así, rezaba el lema del pueblo que, efectivamente consiguió anexionarse el mundo hasta entonces conocido. Roma llevó a los países conquistados su lengua, sus leyes, su cultura y también sus dioses que los pueblos bajo su dominio no tuvieron inconveniente en asimilar. Hubo una excepción: un país insignificante, Israel, que con obstinación defendió a su único y Verdadero Dios. Los romanos no consiguieron imponer su propia idolatría y sus dioses fueron rechazados por los israelitas. Tan convencidos estaban de ser el pueblo elegido por Dios para la venida del Mesías, el Salvador del mundo, el Dios hecho Hombre cuyo nacimiento se revive en Navidad.
Y sin embargo el pueblo dormía…no se enteró que aquella noche ocurrió el acontecimiento más trascendental y de mayores consecuencias históricas que cambiaría la faz del mundo. Sólo María y José lo vivieron en toda su intensidad. Más tarde unos pastores avisados por un Angel fueron a adorar al Niño “reclinado en un pesebre” mientras los ángeles entonaban “Gloria en el Cielo y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”.
De este modo tan sencillo, con el nacimiento del Niño que arrebató a Roma su lema, tuvo lugar la primera Navidad. Pero El no vino precisamente a dominar las Naciones, sino a los hombres: sus almas, sus conciencias, y no por la fuerza sino por el amor y la paz que aquella noche se vivió en Belén de Judá.
¡Que entrañablemente familiar es la Navidad! Y aun cuando tenga cierto deje de tristeza recordando recordando los seres queridos que se fueron y a los que los avatares de la vida hace que estén ausentes del hogar, se debe fomentar la alegría por el sentido trascendental que tiene, ya que es el principio de nuestra Redención y el inicio de una nueva sociedad. Como dice Chateaubriant: “Todo cambió con el nacimiento de Cristo, con el Cristianismo, la esclavitud dejó de ser derecho común, la mujer tuvo un rango en la vida civil y social; la igualdad, principio desconocido de los antiguos, fue proclamada; la moral se enseñoreó de la sociedad y los hombres pasaron de los dioses a Dios”.
Charo Carbayo Santiago



Juan, un consejo de carácter divulgativo, para enriquecer el blog, te recomiendo que pongas en la barra lateral una sección de los comentarios que van haciendose en el blog. Así se pueden entablar debates y diálogos constructivos.
¿qué tal te van las cosas? A mi bastante bien, ahora de exámenes.
Comment por kikoprieto — Enero 13, 2009 @ 8:30 am