
“Bufalo no puede dormir, no puede dormir…” y la cancioncita suena en la cabeza de uno mismo al terminar la película.
Si todos tuvieramos la oportunidad de que pasaría con los que nos rodea, y aun con los que no nos rodean, si no llegásemos a existir, nos caeríamos del susto. También por las cosas malas que hacemos, pues sí repercuten en los demás.
George Bayley, protagonista de la película, es un hombre casado, con cuatro hijos. Su sueño ha sido, desde pequeño, salir de su ciudad y construir grandes puentes, grandes cosas. Sin embargo, queda obligado por las circunstancias a quedarse dirigiendo la empresa de empréstitos heredada de su padre (entre otros motivos para que su hermano pueda ir a la Universidad). Tal empresa, con unos buenos fines sociales, está a punto de quebrar por la pérdida de 8000 dolares (robados por Potter, el dueño avaro del banco que domina casi toda la ciudad). George, desesperado decide suicidarse, sin embargo un ángel, Clarence SC (de “segunda clase” pues no tiene alas) le salva la vida y le hace ver lo que sería el mundo si él no hubiera nacido.
Al final de la película, George se da cuenta que es uno de los hombres más ricos que pueblan la Tierra: tiene una mujer guapa y que le quiere, tiene unos hijos que le adoran y unos amigos bastante fieles (que por cierto, son los que le ayudan, con su propio dinero, el escollo de los 8000 dolares). En fin, una bonita película que no se puede olvvidar y muy típica de estos días de Navidad, y quizás ayude a reflexionar a más de uno aprovechando la coyuntura de la crisis económica.
Pongo a continuación una carta al Director que me gustó mucho, y que fue publicada el día 13 de Diciembre.
Ante la campaña de promoción de preservativos, que hemos pagado todos los españoles a través del Ministerio de Sanidad, me
Ante la campaña de promoción de preservativos, que hemos pagado todos los españoles a través del Ministerio de Sanidad, me gustaría dar mi opinión como mujer y madre de cuatro adolescentes. En una época de crisis como la que estamos padeciendo, me parece un verdadero escándalo que nos hagan contribuir a los ciudadanos a pagar semejante tongo con 2,2 millones de euros, en una iniciativa que se ha demostrado, además, reiteradamente ineficaz. Considero insultante utilizar términos como rollo y bombo para hablar de amor y maternidad y creo que, también, es humillante para las mujeres el tono que impregna toda la campaña. Siento que desde las políticas de igualdad, que tantos dineros nos cuestan a los contribuyentes, no haya habido una sola critica a tamaño desatino. Las mujeres, las madres, no tenemos bombos, ni siquiera la madre del señor Soria, lo que tenemos son hijos a los que queremos y a los que procuramos educar con respeto y libertad, también en materia sexual, para que sean ciudadanos responsables de sus actos.
Pilar Pérez Rodríguez
Pamplona
Artículo publicado a Juan Lozano Garrote, Director de Articulos libres, en el periódico La Opinión de Zamora (http://www.laopiniondezamora.es/)
“España se constituye en un Estado social y democrático de derecho –comienza diciendo la Constitución Española de 1978− que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”
Mi intención a la hora de escribir este artículo era contrastar este último valor –pluralismo político− con el precepto del artículo 1.3 de la constitución, a cuyo tenor: “La forma de gobierno del Estado espalol es una monarquía parlamentaria”
¿Hemos llegado a una democracia total? No. Los españoles no podemos elegir todavía a todos nuestros representantes. Observen el Rey (que hoy en día, al fin y al cabo, es el hijo, del hijo, del hijo, del hijo…del que en 1714 se alzó como rey en una contienda bélica).
En mi opinión, y siguiendo un esquema de razonamientos que creo bastante coherentes:
1) No voy contra Don Juan Carlos (al que admiro por su actuación decisiva en varios momentos de nuestra historia, y al que probablemente votaría si se presentara a Presidente de la República) sino contra la institución que representa ya que supone un reducto de “totalitarismo liberticida” en tanto en cuanto, el rey, es una persona que nos viene impuesta y que no elegimos.
2) Bien es cierto que elegimos en 1978 en referéndum, pero también es cierto que la sociedad española no estaba preparada para dar un salto de una dictadura a una república, por lo que el paso más lógico era la monarquía. Pero ahora, la sociedad ha madurado democráticamente y podemos dar el salto cualitativo.
3) Una de las razones que esgrimen siempre los detractores de la República es el desastre que supusieron nuestras dos primeras repúblicas. Para empezar, el país llegó a la 1ª República porque se fue incapaz de encontrar un rey, sólo basta recordar el desastre que supuso Amadeo de Saboya (si se empieza mal –podríamos decir a modo de dicho- se acaba mal). Por su parte, con referencia a la segunda República, conviene recordar que la idea de democracia que tenían los constituyentes de 1931 era la idea de una democracia rousseniana, que no entiende de frenos al legislador y que, por tanto, estaba avocada al fracaso. Y ya que ninguno de los dos supuestos concurren hoy en día, podemos decir que, ahora sí, que llego el momento
4) República porque garantizaría la participación democrática de todos los ciudadanos españoles y, por consiguiente, la defensa de todos y cada uno de sus intereses.
5) “El rey está más preparado” dicen los monárquicos. Yo les pido que recuerden que si el rey está más preparado en algo es militarmente (Ya que igual de preparación diplomática tiene que un presidente de la República) y ello precisamente es sustituible por un militar de alto rango y con experiencia que ocupe la Capitanía general del Ejército (o que sea el propio Don Juan Carlos, pero no en calidad de monarca)
6)”Un rey supone más estabilidad” (perdonen ahora por el juego de palabras) Pero… ¿Qué preferimos? Le estabilidad de una institución o la estabilidad de la inestabilidad de nuestros intereses (es decir, que los españoles podamos elegir, en todo momento, a nuestro representante).
7) Por último, no estoy pidiendo una República porque si, sin referéndum y sin tener en cuenta al resto de los españoles, sino que lo que yo propugno es un plebiscito acerca de esta cuestión.
Aunque sea una tontería repetir esto, yo votaría a Juan Carlos si algún día hubiera República y se presentase a su presidencia. La razón fundamental de esto es, y que no se le olvide a nadie, porque creo en la democracia.
Juan Lozano Garrot

La sentencia que ordena retirar los crucifijos de un colegio público de Valladolid plantea de nuevo el modo de tratar el hecho religioso en los espacios públicos. La forma en que se ha planteado no augura una solución pacífica para conflictos futuros en otros ámbitos. Un hecho ocurrido en una universidad pública española puede servir para la reflexión. En los comedores universitarios, servicio directamente gestionado por la propia Universidad, desde hace unos años se ofrece la posibilidad de llevarse la comida preparada a casa. El tema no surgió espontáneo, sino a petición de estudiantes musulmanes en el periodo del Ramadán. Tampoco es casual que no haya un gramo de carne de cerdo en los platos que allí se sirven cada día. Responde a una solicitud de dicho colectivo. Los hechos no han planteado problema alguno. Solamente hace dos años, algunos estudiantes católicos pidieron que ya que todas las semanas se ponía pescado en vez de carne una o dos veces, que al menos en Cuaresma se hiciera coincidir que no hubiera carne el miércoles de Ceniza y los viernes de esas semanas. El servicio de comedores accedió a la sugerencia, como no podía ser de otra manera, teniendo en cuenta los antecedentes. Nadie se ha quejado. Sin embargo, si aplicamos el laicismo genuino, es decir, si no se hubiera tenido en cuenta el hecho religioso, no se deberían haber atendido ninguna de las dos solicitudes. Y no creo que se hubiera conseguido el mismo grado de satisfacción.
Santiago Chiva, Granada (España)

“Quien algo quiere algo le cuesta” reza un dicho popular de tierras castellanas. Pues bien, nos hemos propuesto en Articulos libres oir al público, a nuestros lectores, para ver si entre todos conseguimos parar esta lacra social que es el aborto.
Me gustaría no ser pregonero de tal desgracia, pero mis convicciones democráticas me obligan a no callar ante tal holocausto silencioso, me obligan a denunciar la vileza de tales actos. Puedo comprender y comprendo a las mujeres que van a una clínica abortiva, quizás arrastradas por situaciones económicas, familiares… y sobre todo arrastradas por una influencia vehemente que les oculta que lo que van a realizar es la interrupción de la vida de su propio hijo.
Por todo esto, suplico al público que mande todo tipo de propuestas para ver si paramos esto. Dejen sus propuestas en los comentarios o en articuloslibres@gmail.com
Casualmente ha caído en mis manos un escrito del primer ministro australiano John Howard que ha dirigido a su pueblo defendiendo las raíces cristianas de su país y del cuál entresaco un párrafo por su semejanza con lo que ocurre en España:
“(…) la mayoría de los australianos son cristianos. Esto no es un ala política ni un juego político. Se trata de una realidad. Se trata de hombres y mujeres de ascendencia cristiana que fundaron esta nación basándose en principios cristianos, lo cual está bien documentado en todos nuestros libros. Por lo tanto, es completamente adecuado demostrar nuestra creencia en las paredes de nuestras escuelas. Si Cristo les ofende, -en clara referencia a los islamistas- entonces les sugiero que busquen otra parte del mundo para vivir, porque Dios y Jesucristo son parte de nuestra cultura”.
Nuestras raíces culturales también son cristianas. Cuando los bárbaros irrumpieron en las fronteras del ya decrépito y relajado Imperio romano gran parte del pueblo estaba cristianizado. La Iglesia heredera de la cultura antigua, había asimilado el derecho romano y la filosofía griega que a su vez transmitió al pueblo germano. Iglesia y pueblos invasores formaron el nuevo orden cristiano del Estado de ahí que se diga con toda propiedad que las raíces culturales de Europa son cristianas.
Con la aparición de filosofías e ideas políticas contrarias a la fe algunos países han atacado a la Iglesia empezando, ¡como no!, por expulsar el crucifijo de las escuelas que es tanto como expulsar a Dios de sus vidas. Es el caso por no citar otro del régimen mujeres y sobre todo niños, material y espiritualmente.
Por este motivo me ha extrañado que haya padres – bien es verdad que una minoría - que pidan quitar el crucifijo de la escuela de sus hijos. Aunque solo sea por egoísmo debieran retractarse por que quién sino Jesucristo, nos habló de amor, respeto y obediencia a los padres; por otra parte al calor de la doctrina cristiana desde niños se les ilusiona y aprenden a vivir los valores y principios morales que dignifican al hombre, y que les llevan por derroteros bien distintos de los que deshumanizan a la persona.
Nadie puede pensar que el crucifijo es causa de mal alguno; el crucifijo es un símbolo y símbolo del dolor, que es inherente a la naturaleza humana, y consustancial a ella, tanto que ni los avances técnicos, ni los avances médicos, ni los científicos han conseguido suprimirlo.
Cuando el emblemático socialista Tierno Galván se hizo cargo de la alcaldía de Madrid su secretario retiró el crucifijo de su despacho y el señor Tierno le dijo: “No retires el crucifijo que es símbolo de paz y a nadie puede hacer daño un Hombre justo que murió por los demás” Esto en boca de un buen socialista da mucho que pensar.
Charo Carbayo Santiago