
“España se constituye en un Estado social y democrático de derecho –comienza diciendo la Constitución Española de 1978− que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”
Mi intención a la hora de escribir este artículo era contrastar este último valor –pluralismo político− con el precepto del artículo 1.3 de la constitución, a cuyo tenor: “La forma de gobierno del Estado espalol es una monarquía parlamentaria”
¿Hemos llegado a una democracia total? No. Que los españoles no podamos elegir a nuestro representante (que hoy en día, al fin y al cabo, es el hijo, del hijo, del hijo, del hijo…del 1714 se alzó como rey en una contienda bélica).
En mi opinión, y siguiendo un esquema de razonamientos que creo bastante coherentes:
1) No voy contra Don Juan Carlos (al que admiro por su actuación decisiva en varios momentos de nuestra historia, y al que probablemente votaría si se presentara a Presidente de la República) sino contra la institución que representa ya que supone un reducto de “totalitarismo liberticida” en tanto en cuanto, el rey, es una persona que nos viene impuesta y que no elegimos.
2) Bien es cierto que elegimos en 1978 en referéndum, pero también es cierto que la sociedad española no estaba preparada para dar un salto de una dictadura a una república, por lo que el paso más lógico era la monarquía. Pero ahora, la sociedad ha madurado democráticamente y podemos dar el salto cualitativo.
3) Una de las razones que esgrimen siempre los detractores de la República es el desastre que supusieron nuestras dos primeras repúblicas. Para empezar, el país llegó a la 1ª República porque se fue incapaz de encontrar un rey, sólo basta recordar el desastre que supuso Amadeo de Saboya (si se empieza mal –podríamos decir a modo de dicho- se acaba mal). Por su parte, con referencia a la segunda República, conviene recordar que la idea de democracia que tenían los constituyentes de 1931 era la idea de una democracia rousseniana, que no entiende de frenos al legislador y que, por tanto, estaba avocada al fracaso. Y ya que ninguno de los dos supuestos concurren hoy en día, podemos decir que, ahora sí, que llego el momento
4) República porque garantizaría la participación democrática de todos los ciudadanos españoles y, por consiguiente, la defensa de todos y cada uno de sus intereses.
5) “El rey está más preparado” dicen los monárquicos. Yo les pido que recuerden que si el rey está más preparado en algo es militarmente (Ya que igual de preparación diplomática tiene que un presidente de la República) y ello precisamente es sustituible por un militar de alto rango y con experiencia que ocupe la Capitanía general del Ejército (o que sea el propio Don Juan Carlos, pero no en calidad de monarca)
6)”Un rey supone más estabilidad” (perdonen ahora por el juego de palabras) Pero… ¿Qué preferimos? Le estabilidad de una institución o la estabilidad de la inestabilidad de nuestros intereses (es decir, que los españoles podamos elegir, en todo momento, a nuestro representante).
7) Por último, no estoy pidiendo una República porque sí, sin referéndum y sin tener en cuenta al resto de los españoles, sino que lo que yo propugno es un plebiscito acerca de esta cuestión.
Aunque sea una tontería repetir esto, yo votaría a Juan Carlos si algún día hubiera República y se presentase a su presidencia. La razón fundamental de esto es, y que no se le olvide a nadie, porque creo en la democracia.
Artículo enviado por: Juan Lozano Garrote (Director de artículos libres)
2 respuestas hasta el momento ↓
sinblancaporelmundo // Mayo 11, 2008 a 5:55 pm
Sinceramente, yo no me esperaba la última salidita del Rey de España. Este buen hombre chochea:
http://sinblancaporelmundo.wordpress.com/2008/05/11/majestad-usted-chochea/
Jose // Julio 25, 2008 a 11:17 pm
Estoy completamente de acuerdo pienso igual que tu en todos los aspectos que has publicado, ojala lo que dices, pase alguan vez.
Saludos Jose