
No a la pornografía infantil
Hoy, 20 de Noviembre, día mundial de los derechos del niño, desde Articulos libres queremos unirnos a la campaña contra la pornografía infantil, una de las lacras de nuestra sociedad. Como tenemos algunso problemas con el ordenador, simplemente les dejamos el video de la campaña en un link a youtube:
http://www.youtube.com/watch?v=71bAXwUU6Ew
Quisiera sacar a relucir, a propósito de esta campaña, un artículo que escribi ya hace tiempo. Eso sí, le he dado algunos retoques:
En la actualidad está muy en voga utilizar una doble vara de medir: a los niños no se les deja ver pornografía, mientras que parece que con los mayores es un derecho. Me parece una hipocresía altamente supina. La pornografía, por cuanto objetualiza, la hace “cosa” a la persona, es mala, y es mala tanto para los pequeños como para los mayores. Pero nuestra sociedad ha convertido el amor en un careo de muy baja estofa, en un simple “sexo”. Hemos desnaturalizado el sexo, lo hemos prostituido (la palabra prostituir, recuerdo, significa desvincular una cosa de su verdadero fin), ya no es un amor al otro sino un amarse a si mismo, un egolatrizarse continuamente.
De esta “ultradivinización” del sexo ególatra han resultado los grandes males de este mundo y que cualquier ser racional estará de acuerdo: el machismo, el aborto, la pederastia…
El machismo. ¿Alguien se ha fijado que en los anuncios publicitarios, en las revistas pornográficas, etc, casi siempre aparecen mujeres? La mujer es, en la mayoría de los casos, y tal como se la presenta en no pocas ocasiones, la esclava sexual del hombre todopoderoso, la concubina del rey macho, en definitiva, el objetivo de aquellas que ven a la mujer como un cúmulo de carne más o menos bien proporcionado pero no como una persona que tiene un interior, sentimientos, familia, etc…
El aborto por su parte es el “esto es Jauja” del descontrol y la inmadurez. ¿Acaso se puede matar a un niño porque sus padres sean unos irresponsables?
Tampoco la pederastia se libra de este sexualismo radical y desenfrenado. En la mente del pederasta, un pobre enfermo dicho sea de paso, pasa lo siguiente: si no me tengo que controlar con una mujer adulta porqué sí tengo que hacerlo con una niña (véase otro ejemplo de machismo) de 10, 13 ó 17 años. Y es que resulta que si no ponemos frenos a la pornografía “adulta”, no podremos hacerlo con la pornografía “infantil”.
Pero nuestra sociedad lleva puestas unas gafas de madera, ve lo que quiere ver y lo que no, no lo ve (algo parecido a la película del sexto sentido, los muertos ven lo que quieren ver, puesto que los que se rigen por esta moral de tres al cuarto, son cadáveres de espíritu). Y aquí volvemos otra vez al principio: el niño, porque es niño, no puede ver pornografía; y el mayor, por ser mayor, sí. Pero el mundo no se da cuenta o no quiere darse cuenta de que lo que es malo para el niño es malo para el mayor.
Muchas veces se acusa a los cristianos de reprimidos y de pseudoasexuados y sin embargo, cada día me doy más cuenta de que tanto cristianos como cualquier otro que viva una línea de vida semejante, es más feliz, porque no se busca a si mismo, no busca su “ego”, sino que busca al otro, a su “alter ego”. Y a través del sexo no busca, como un borrico, su placer; en otras palabras, no desvincula, no prostituye el sexo en aras de una búsqueda de la felicidad en su propia persona, en su propio ombligo; sino que en todo momento busca darse al otro, verdadero núcleo de la naturaleza humana
Juan Lozano Garrote; director de este blog

[/caption][polldaddy




